"El milagro de Corea del Sur": de ser más pobre que Ghana, a ser una potencia mundial
Redujo drásticamente los niveles de analfabetismo y garantizó la plena producción privada.
Con foco en un rígido sistema de educación y la inversión en la producción privada, Corea del Sur, dirigida por Yoon Suk-yeol logró un PIB per cápita superior a los 31.000 dólares.
Actualmente ubicada como la séptima economía más grande del mundo, Corea del Sur presenció un verdadero milagro económico al reducir drásticamente los niveles de analfabetismo y garantizar la plena producción privada.
Para el momento de su independencia, Corea del Sur se posicionó como uno de los estados más pobres y analfabetos del mundo, sin embargo, la alta inversión en el sistema educativo permitió que se convirtiera en un referente mundial en el área.
Otra de sus grandes inversiones fue en las empresas privadas, en donde, concentrando gran parte de sus ganancias en las llamadas chaebols (empresas conglomeradas que contienen la mayoría de la producción coreana), lograron optimizar sus recursos a cambio de grandes niveles de ganancia.
Actualmente, Corea es líder en lo que respecta a rendimiento educativo, son quienes poseen los planes de estudio más avanzados y conectados con la modernidad, por encima de otras potencias como Estados Unidos o Alemania. La peculiaridad es que el mismo sistema está en completa conexión con las chaebols, logrando construir un aprendizaje que se adapta con rapidez al sistema productivo nacional.
Con un sistema de producción y educación tan sólido, el país logró mantenerse en vías de desarrollo, incluso durante conflictos bélicos con Corea del Norte. Incluso en épocas de pandemia, la nación logró adaptarse excelentemente gracias a sus altos niveles de conocimiento en tecnología.