De las dietas al vínculo: una nueva forma de relacionarnos con la comida

Con un nuevo paradigma, muchos profesionales de la nutrición invitamos a dejar atrás la cultura de la dieta y sus reglas externas.

Por Silvina Chaves *

El concepto de "dieta" aplicado a la alimentación, dominó durante décadas, pero cada vez, somos más voces que proponemos un cambio de enfoque.

¿Por qué esta insistencia en cambiar de paradigma?

Si las dietas trajeran letra chica se leería algo así: el 95% de las personas que realizan dietas, recuperan todo el peso perdido y el 67 % obtiene más de su peso inicial. En una revisión narrativa del paradigma de salud centrado en el peso, profesionales de la talla de Lily O'Hara, y Jane Taylor, concluyeron que las dietas son el principal predictor de aumento de peso y atracones y son principal detonador de un trastorno alimentario.

En paralelo con esto no existe ni un solo estudio que demuestre que las dietas funcionan en el largo plazo.

¿Por qué insistir en una metodología inviable? Muchas veces, de solo ver un papel impreso, sabemos que es imposible... o que de solo pensar esa restricción en el día a día, nos genera angustia y ansiedad

Hay un meme de una dieta muy famoso, (herramienta de comunicación que da para todo), muestra un perro con una porción de torta en la boca y dice: "Yo, después de 5 minutos de empezar mi última dieta". Genera identificación: es tan real que duele.

Pero ahí estamos pagando cualquier fortuna con tal de bajar un kilo y llenándonos de culpa al no poder lograrlo. Insistimos: "Esta vez sí lo voy a lograr". Ubicamos, una vez más, la responsabilidad sobre los hombros, cuando en realidad lo que falla es la alimentación restrictiva con prohibiciones, no importa la propuesta, las dietas, van a fallar igual.

Resulta que mientras las personas prueban una y otra vez con distintos regímenes alimenticios, ponen su atención en lo que se debe o no se debe comer, si hubo o no aumento de peso, para sostener con angustia finalmente, que "con un cuerpo así no se puede ir ni a la esquina", la vida, se les pasa por al lado.

¿Quién puede vivir plena y sanamente con este nivel de pensamiento que se convierte en estrés constante que acompaña a los dietantes crónicos a lo largo de su vida?

¿En qué momento la humanidad puso por delante el tamaño y forma del cuerpo antes que el ser? ¿Será que vinimos a este mundo para estar en una vidriera y nos vayan descartando según el cuerpo encaje o no en el que está de moda?

Me encantaría estar exagerando, pero no, las consultas diarias lo confirman.

Con un nuevo paradigma, muchos profesionales de la nutrición invitamos a dejar atrás la cultura de la dieta y sus reglas externas.

Es necesario abandonar la idealización del cuerpo para vivir en paz con el nuestro. Sanar el vínculo con la comida o recrearlo es clave, para relacionarnos con el placer de una alimentación conectada e intuitiva. Un ámbito más amigable nos ofrece dejar de lado la obsesión por números y reglas.

Una paciente me dijo hoy: "Es cierto, la paz con la comida existe. Por fin lo estoy sintiendo... Comer cuando uno tiene hambre sin juzgarse es estimarse a uno mismo"

Cada vez que escucho estas frases de mis pacientes, confirmo y celebro el trabajo diario con la motivación de llegar a la liberación alimentaria y corporal. Objetivo tan hermoso como necesario.

* Silvina Chaves (M.N 4264) @lanutriok

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