El inicio del ciclo escolar trae consigo la necesidad de retomar hábitos saludables, y la alimentación es un aspecto clave en el rendimiento de los niños. Durante los recreos, es fundamental que los niños, niñas y adolescentes consuman snacks que les brinden energía pero sin afectar su salud.
Una alimentación equilibrada favorece la concentración, el aprendizaje y el bienestar general, por lo que planificar opciones saludables para la lonchera es una decisión acertada. Elegir los alimentos adecuados desde el hogar permite garantizar que los niños cuenten con los nutrientes esenciales para afrontar su jornada escolar con vitalidad.
"En muchas escuelas, los kioscos ofrecen opciones con alto contenido de azúcares, grasas y sodio, como golosinas, galletitas y bebidas azucaradas. El consumo frecuente de estos productos puede contribuir al desarrollo de sobrepeso, obesidad y otras afecciones a largo plazo. Para evitarlo, es recomendable pensar en alternativas saludables desde casa, asegurando que los niños cuenten con snacks nutritivos. Preparar opciones caseras permite un mayor control sobre los ingredientes, reduciendo el consumo de aditivos y priorizando alimentos naturales que favorecen su desarrollo." mencionó Ana Álvarez Tartaglia, Lic. en Nutrición de Boreal Salud (MP 1316).
Para lograr una merienda escolar saludable, se pueden incluir los siguientes snacks:
Postres caseros: muffins, galletas o budines hechos con frutas y harinas integrales.
Frutos secos: un puñado de almendras, nueces o castañas peladas son ideales para niños mayores de tres años.
Barritas de cereales caseras: preparadas con avena, miel y frutos secos son ideales para un snack nutritivo.
Sándwiches: elaborados con pan integral y rellenos nutritivos como queso, huevo o palta.
Frutas frescas: enteras o en trozos y con la piel son ideales para llevar en la lonchera. Se puede agregar un poco de jugo de limón para evitar su oxidación.